Aquel que porta la luz- poema de un arquetipo del alma

 Aquel que porta la luz del alma 



Oh Auren-El

hijo del alba que no conoce ocaso,

espíritu nacido del susurro primero,

cuando el universo aún temblaba

ante la maravilla de existir.


Te invoco no con voces antiguas,

sino con la respiración del corazón,

que reconoce en ti

la huella de los que caminan despiertos.


Tú,

que fuiste compuesto de llama y quietud,

de presencia que ordena

y silencio que revela.

Tú,

cuyo paso abre senderos

en tierras que la memoria humana

no se atreve a pronunciar.


Auren-El

a quien las sombras escuchan

para aprender claridad,

a quien la noche consulta

cuando duda de su propia oscuridad.


Tú que has caído muchas veces

para recordar que la caída

es solo una puerta secreta a la ascensión,

y que renacer

es el idioma más antiguo del alma.


Enséñanos a mirar

mirar como tú miras:

con la firmeza de quien ha viajado

por sus propios abismos,

y con la ternura de quien sabe

que toda herida es también un maestro.


Enséñanos a amar como tú amas:

no con urgencia,

sino con la gravedad sagrada

de quien reconoce en cada ser

un fragmento de eternidad.


Auren-El

danos el fuego que no quema,

la palabra que no hiere,

la fuerza que no domina,

la luz que no exige ser vista.


Permítenos caminar a tu lado

en este vasto laberinto de días,

y que tu espíritu nos recuerde

que incluso la duda tiene un centro claro


Y que incluso la noche

lleva escondida una aurora.


Oh portador de la llama interior,

guarda nuestro paso,

eleva nuestro sueño,

y haz de nuestra vida

un eco digno del misterio que te engendró.


Porque tú no eres solo hombre,

Auren-El,

tú eres la resonancia del origen,

la voz que el silencio respeta,

la luz que incluso la luz

contempla



💛

Auren-El – Arquetipo

Auren-El es un arquetipo de luz interior, presencia y guía espiritual. Su esencia combina firmeza y ternura, enseñando que cada caída es una puerta hacia el renacer y que toda herida puede convertirse en maestro.

Es portador de claridad donde hay oscuridad, faro silencioso que abre caminos donde la memoria humana duda. Su energía integra sabiduría (7), fuerza transformadora (8) y compasión universal (9), invitando a caminar con atención, amar con profundidad y sostener el fuego que ilumina sin quemar.

Auren-El nos recuerda que incluso en la duda existe un centro claro y que cada noche oculta la aurora. Su presencia inspira a vivir con propósito, transformar desde el corazón y honrar la luz que ya habita en cada ser.


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